“La
Argentina tiene buenos técnicos, tiene infraestructura, puertos,
aeropuertos, un pueblo culto. Algunos piensan entonces a qué se
debe este fracaso como país. La respuesta a la que arribé con
muchos años de trabajo en el Poder Judicial es que es un
asunto tan simple que muchos “entendidos” no se dan
cuenta lo que pasa. Nuestro país es un país sin reglas, no se
aplica la Constitución. Yo digo que la Constitución es la única
ley que se ocupa de temas cotidianos como son la salud, la vivienda,
el derecho a tener una jubilación. Pero como no se aplica, el
ciudadano común no tiene derechos y garantías y queda en situación
de desprotección total porque tampoco aparecen las grandes
responsabilidades y obligaciones a los que detentan el poder. En
esta situación, quienes tienen el poder –algunas habilidades
tienen y por eso están en el lugar que están- se ocupan de hacer
resaltar sus virtudes, disimular sus defectos pero fundamentalmente
se ocupan de no poner en funcionamiento esa herramienta legal
que le da poderes al pueblo”.
“¿
De qué manera se puede aplicar la Constitución ?. Por medio de una
revolución, que son ciclos que se han dado en la historia para
establecerla o a través del sistema previsto que es el voto. Aquí
existe una obligación de todos. Desde hace mucho tiempo venimos
votando mal. Nos tendieron una trampa y nos hicieron votar al menos
malo. En la última elección decidí votar a mi candidato, aunque
sacara pocos votos. Si todos hiciéramos así desaparecerían las
falsas mayorías y muchos partidos chicos introducirían
representantes en el Poder Legislativo que realmente personifiquen
al pueblo. Estoy convencido que si se hubiera cumplido con la
Constitución, no existiría la deuda externa
y tampoco habría existido la violencia de la década del
setenta y seríamos un país en constante crecimiento como lo fuimos
hasta 1930. La ciudad de Buenos Aires fue la tercera en tener
subterráneos, se construyó el Teatro Colón, las Facultades de
Medicina y Derecho, se formuló la teoría Drago. Éramos la quinta
potencia del. Mundo”.
“En
1930 se interrumpió el
cumplimiento de la Constitución. Hoy el “estalbishment”, que
maneja los medios es quien no quiere que se cumpla con la constitución.
Le pone un micrófono a un “don nadie”
que es escuchado por millones de personas y genera opinión”.
“En
lo general, hay otro aspecto a tener en cuenta. Un principio
elemental del capitalismo es que debe haber un mercado de consumo.
Henrry Ford, pionero de la producción
en serie, fue un hábil capitalista. Decía que el obrero tenía que
tener poder adquisitivo para que los millones de trabajadores de
Estados Unidos pudieran comprar un “Ford T”. El verdadero
prestamista no quiere quedarse con la garantía sino asegurarse su
capital y que éste le dé una renta. El Fondo Monetario no persigue
esa intención, no quiere que los países emergentes
sean consumidores, hecho que escapa de los principios económicos”.
“En
unos años los recursos naturales van a ser el gran drama de la
humanidad y no hablo del petróleo y del gas sino del agua, el oxígeno,
la clorofila. Entonces los “del Norte” que planifican sus
acciones por décadas, han proyectado que el hemisferio sur sea un
reservorio natural. Este criterio tiene un trasfondo moral que es la
lucha por la supervivencia”.
gentileza
http://www.lagrancapital.com.ar/nota.asp?n=78&id=3487