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Intentamos
publicar este artículo en
la sección opinión de diferentes periódicos, de lo contrario una versión
resumida en la carta de lectores.
Nos sería de gran utilidad que nos
envies é-mail de periódicos o publicaciones donde te parezca oportuna la
publicación (ver
contacto).
Protesta Propuesta Participación
Perseverancia
Progreso
Los
argentinos hemos incurrido en UNA GRAVE OMISIÓN, creímos que la democracia se
construía simplemente con nuestro periódico ejercicio del derecho al voto y no
advertimos que este derecho debía ir unido a la obligación de EXIGIR a los
candidatos el cumplimiento de sus promesas electorales.
Para
que nuestro país se convierta en el que deseamos debemos tener UNA ACTIVA
PARTICIPACIÓN y exigir que las cosas se hagan como se deben hacer, en todos los
ámbitos. No podemos adoptar la actitud pasiva de protestar y no actuar cuando
vemos que las instituciones no funcionan. DEBEMOS INVOLUCRARNOS, ES NUESTRA
OBLIGACIÓN CIUDADANA. ¿Que es una tarea ardua? Por supuesto, es ardua y llevará
mucho tiempo, pero es el único camino. No existen individuos iluminados que
lleven al país al tantas veces prometido, futuro de grandeza. Los ciudadanos
que cambiaremos Argentina, somos cada uno de nosotros sin hacernos los distraídos,
sin tratar de enturbiar la actitud de servicio de algunos a los que con ligereza
adjudicamos ambiciones ocultas, y de ese modo alivianamos nuestra conciencia y
seguimos en la cómoda y perniciosa actitud de protesta del que nada hace y
nunca se equivoca.
Esta
gente que hoy tiene en sus manos nuestras vidas nos ha causado un mal enorme, no
solo económico, sino moral, porque nos ha sembrado una inconmensurable
desconfianza mutua y ha exacerbado nuestro individualismo. Ciertamente esto
contribuye en mucho al logro de sus objetivos, porque no reaccionamos
organizadamente sino con esfuerzos dispersos que pierden toda fuerza.
En
Red Ciudadana Argentina (asociación civil sin fines de lucro, con personería
jurídica en trámite), como ocurre con otras organizaciones no gubernamentales,
estamos intentando contribuir en un flanco concreto para que el sistema democrático
funcione eficientemente. Nuestra propuesta surge de nuestro cansancio al
escuchar frases tales como ¨La gente sabe lo que hemos hecho en educación,
salud, seguridad, ... ¨ No, no sabemos nada, es más, lo que vemos no nos
gusta, y nuestra credibilidad no se recuperará con palabras.
Queremos
ver la realidad no en palabras sino en NÚMEROS, queremos la transparencia de la
administración pública NO en declamaciones sino en ENTRADAS y SALIDAS de
dinero que balanceen, donde no es tan fácil engañarnos.
Contamos
con la ley de Responsabilidad Fiscal de 1999, con la Carta de Compromiso al
Ciudadano del 2000 y el Plan de Modernización del Estado de enero del 2001.
Existen sitios web de distintos organismos con los cuales se supone que están
tendiendo a cumplir con estas disposiciones: extraordinarios, pero inservibles
si no se llega al detalle de ver (para decirlo de un modo simplificado) los
sueldos de los empleados públicos, y los tributos de los contribuyentes.
Con esta intención actualmente estamos empeñados en ejercer nuestro
derecho de acceder a la información pública, en especial hacemos hincapié en
que se cumpla lo estipulado por el artículo 8o de la Ley de
Responsabilidad Fiscal, según el cual el Estado Nacional debe permitir el libre
acceso a la información completa y detallada sobre la administración de los
recursos públicos.
Sólo exigiendo a nuestros representantes que nos rindan cuentas del
manejo de los fondos públicos, se logrará una transparencia que terminará con
la corrupción. No exigiremos más que lo que se nos exige a nosotros, simples
ciudadanos, que estamos obligados a rendir cuentas de nuestro cumplimiento en el
pago de los tributos.
Porque
ciertamente detrás de cada factura que no pedimos hay un evasor que no nos deja
crecer, y
DETRÁS
DE CADA FUNCIONARIO QUE NO CONTROLAMOS
HAY
UN POTENCIAL LADRÓN
QUE
PUEDE ANIQUILAR EL PRESENTE Y FUTURO DE NUESTRO PAÍS.
No
basta con que cumplamos eficientemente con nuestras obligaciones, es necesario
también contribuir para que la sociedad sea lo que soñamos, de lo contrario
otros se encargan de arruinar nuestro futuro y el de nuestros hijos.
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